miércoles, 4 de diciembre de 2013

No hay más, nada, nunca, nadie

- No sé qué hizo. No sé cómo. Ya no me acuerdo cuando. Creo que fue en una marquesina mientras él esperaba el autobús. Hizo algo horrible pero yo sonreí.
- ¿Como hacerte de su equipo?
- No lo sé. Tal vez sí. Es que soy tonta. Por desgracia no tengo la mente muy bien amueblada.
- Entonces, ¿como un partido de fútbol?
- No, algo mejor. La vida, vivir. Vivir es hermoso. El frío es hermoso, el calor es hermoso y la hierba recién mojada que huele a gloria donde solo habitan los ángeles que son tan puros que ni siquiera tienen sexo. O esa mariposa que se te cruza y te da la oportunidad de pedir un deseo. Y sí, hay una responsabilidad porque tal vez pidas algo equivocado, tal vez no sepas o no puedas porque ya te he dicho que soy tonta. ¿Se cumplirá mi deseo?
- Sí, preciosa. Se cumplirá. ¿Qué deseas tú?


Ahora mismo no puedo escribir más. Aunque hay mucho que decir. Hay mucho escrito. Pero estoy cansada y muy deprimida. Mañana seguiré. Lo prometo. Imprimiré está porquería, la encuadernaré y la enviaré a editoriales. Aunque sea lo último que haga. Y los poemas para él. Sí, también he escrito un libro de poemas para él. Te quiero, hallá donde estés.

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