- ¿Crees que siempre lo estropeas todo?
- Sí.
- Y ¿por qué ibas a estropearlo?
- Porque siempre hago todo al revés, como un mundo imaginado, como ese mundo que cantaba aquella voz que ya no recuerdo, a quién pertenecía y por qué les doy golpes sin apenas enterarme porque si me enterara me sentiría morir.
- ¿Crees que se cumplirá?
- ¿El qué?
-No sé, si el Mago de Oz lo quiere así. O a si el hombre del lápiz le parece bien escribirlo. Lo que pasa es que claro, la felicidad sin que te estén haciendo daño, sin enterarte. Es decir que tú quieras a un chico de verdad y él a ti pues no vende. Tal vez tenga que comprar una tarta y soplar las velas.
-¿Crees que eso es mágico?
- No. Ver una estrella fugaz creo que sí. Pero es tan difícil.... Tal vez permanezca toda la noche asomada a la ventana porque estoy desesperada.
- Cuando una persona está desesperada siempre le pasa algo bueno.
- ¿Algo bueno?
- No llores, Sara.
- No pasa nada. Lloro y río, río y lloro. Creo que además soy inestable.
¿Y tu forma de ser? ¿Es tuya?
- Pues tampoco. Un día tengo una personalidad otro día otra totalmente diferente. Es como El país de las maravillas. Alomejor te comes una galleta y te vuelves pequeñita y corres el riesgo de ponerte triste y ahogarte entre tus propias lágrimas aunque puedas colarte por algún agujero que ¿quién sabe? Tal vez te lleve al paraíso. O alomejor te tomas un zumo que te vuelve romántica y dulce. Aunque yo nunca he sido apasionada, no, demasiado fría pero es para salvarlos.
- ¿Tan fría eres? ¿Cómo en el Polo Norte?
- Pues sí, solo que encima hay moscas. Pero es como un mecanismo de defensa que le presto a mi amante, a mi chico, a un amigo por el que no siento nada. Ya sabes. Y te juro que no sabía por qué me gustaba el nombre de Alicia.
- Y ¿por qué crees que te gusta?
- Porque mi mundo, mi vida también es de fantasía. También es un sueño, solo que un sueño malo ¿podré despertar algún día? Sobre la hierba, bajo un árbol y junto a mi hermana. Pero no porque yo no tengo hermanas ni hermanos.
No tengo nada y lo que tengo no es mío en realidad. Prestado, regalado. Solo me tengo a mi misma.
- Creo que tú eres un buen regalo.
- Sí, pero que no gusta. Es como cuando alguien a quien odias te regala algo, sienta fatal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario